Tokenización en Agronegocios: Por qué este tema empieza a aparecer en la agenda de los productores.
Una mirada personal a cómo la innovación, la gobernanza y las prácticas sostenibles se conectan en el campo brasileño.

En los últimos meses, el término "tokenización" ha empezado a aparecer con más frecuencia en las conversaciones sobre el futuro de la agroindustria. Confieso que no era un tema que siguiera de cerca hasta hace poco, hasta que Vilton Lima lo trajo a colación, comentando sus experimentos y la idea de tokenizar un animal de raza Wagyu. Esto me hizo descubrir un movimiento más amplio que se está produciendo tanto dentro como fuera de Brasil. Desde entonces, he profundizado en el tema y he seguido su evolución en el sector.
La tokenización transforma parte de una producción, un activo o un proceso en una representación digital comercializable. Es una nueva forma de reconocer el valor en el campo, posibilitando modelos de financiación, comercialización y trazabilidad que antes no estaban disponibles para los productores.
Lo más sorprendente es que el tema está cobrando fuerza en las instituciones que definen el entorno regulatorio. Recientemente, el Colegio de Abogados de Río de Janeiro (OAB-RJ) anunció la creación de la Comisión de Derecho Digital en Agronegocios y Tokenización de Cultivos. La noticia, publicada oficialmente en el sitio web de la institución, demuestra que el tema ha dejado de ser una simple curiosidad tecnológica para convertirse en un tema estratégico de la agenda.
👉 https://oabrj.org.br/noticias/oabrj-cria-comissao-direito-digital-agronegocio-tokenizacao-safras
¿Pero qué significa esto para quienes están en el campo?
Para mí, la tokenización no es solo tecnología. Es una invitación a repensar cómo se construye y se percibe el valor en las actividades rurales. Un activo rural solo puede tokenizarse si es confiable, y la confianza, en la agricultura, nace de la gestión, el equilibrio, los datos reales y la consistencia en los resultados.
En otras palabras: la tecnología depende de lo que hacemos todos los días en el pasto.
Sin prácticas sólidas no hay base.
Sin respaldo no hay token.
Aquí es precisamente donde el tema se conecta con lo que defendemos en De la sal al sueloEl valor productivo no surge de la improvisación, sino de la disciplina, la observación a largo plazo y el equilibrio entre el suelo, las plantas y los animales. Cuando se respetan estos fundamentos, la producción deja de ser un mero volumen; se convierte en un indicador. Y cuando se convierte en un indicador, puede convertirse en un activo.

Fuente: AG AGROPECUÁRIA
El interés mostrado por la OAB-RJ (Colegio de Abogados de Río de Janeiro) demuestra que estamos entrando en una fase en la que la relación entre el sector, la tecnología y la gobernanza será cada vez más estrecha. Quienes producen [productos/servicios] no necesitan dominar los detalles legales, pero sí deben comprender que las prácticas bien ejecutadas cobran valor cuando están documentadas y probadas.
La tokenización aún está en sus primeras etapas, pero el camino ya se está forjando. Y, como ocurre con todo en la agricultura, quienes se anticipan a ella la comprenden mejor y están mejor posicionados.



